Lineas ParaRelas Es una falta de ortografía con patas.
Mostrando entradas con la etiqueta EL BARCO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL BARCO. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de enero de 2011

El barco

Otra hazaña de la televisión española

Anoche cometí el error de hacer zaping y dejarme engatusar por una serie española que acababa de empezar: heredero de El internado, os presento el Barco.



A ver, ¿por dónde empezar? ¿Por lo bueno o por lo malo? El único punto bueno que acepto en esta serie ha sido la valentía de llevarla a cabo que han tenido sus creadores, con la acción y el complejo guión que es necesario saber hacer para llevar la trama de un barco sin desvaríar (y que no implica que controlen). Pero a ver, siendo críticos, ¿quién no ha visto un guiño, quedándose corto uno, a Perdidos? Es una copia espectacular que reduce muchos sus puntos- ¡y que nadie diga que la trama no se desarrolla en una isla y que por tanto no constitute copia!-.

  • El guapetón de turno imita, por un lado, con su nombre, Ulises, a Desmond Hume, quien literalmente tenía esa función como héroe, y por otro, al irresistible chulo Sawyer.
  • La irresistiblemente buenachona hija del capitán es una Kate indiscutible.
  • La mujer misteriosa, científica, ¡es una Juliet Burke clara y dura! ¡Qué jeta que tienen algunos!
  • La música es, para el que ha seguido la serie, una burda imitación mal camuflada de los ritmos de acción trepidantes que en Lost acompañaban a los momentos álgidos.  La última melodía del capítulo -una obra de Giachino, o como se escriba- es el típico cierre con tambores del final de un capítulo lostiano. En serio, es igualita.
  • El capitán del barco puede salvarse de original, al igual que su segundo al mando, aunque misteriosamente me recuerdan a los capitanes de Battlestar Galactica...
  • La forma con la que se desarrolla la tormenta es un poco patético por los efectos visuales cutres que se han empleado. Aunque, para ser española, he de admitir que esa parte es de las mejores construidas.
  • Finalmente,  me ha rematado la aparición de un jorobado retrasado que es, en esa escena del comedor, la copia inequívoca de un instante del film El bosque, en la que un pueblo comiendo en su comedor miran aterrados la inmesidad del bosque que les rodea y la risa bobalicona del retrasado enerva a los aterrados pueblerinos.
  • Ah, y los niños no son estúpidos. Ya he visto en varias series que los tratan como si fueran críos de guardería, cuando a esa edad no he visto a ningún niño tan infantil. En serio, ¿dónde han visto niños que se traguen la explicación de un padre de que una tormenta es el bostezo de una nube?
  • Lo mejor de la serie es el momento revelatorio de que son los únicos supervivientes del planeta. Tiene muchísima intensidad cuando justo enseguida se cambia de tema y se empieza una comedia teen veraniega en la que las tías piden ansiosas que un varón les ponga crema en la espalda o los tíos se dedican a lucir abdominales y dejar la escena al binomio tía buena-chico malo.


En serio, malísima. Mi único consejo: empezar a ser originales, guionistas españoles. Habéis demostrado que podéis serlo.
Tweets por @guillermardos