Lineas ParaRelas Es una falta de ortografía con patas.
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martes, 3 de junio de 2014

La traición de Rosa Díez

Zasca. Ocurrió. Juan Carlos abdicó. En una cortina de humo poselectoral mandó a Rajoy dar el anuncio con el tono de voz anodino. Y se hizo oficial: El Rey renuncia al trono. Por primera vez, alguien renuncia. Dimite. Suena la palabra extraña, aún más cuando no se esperaba y no tenía motivos aparentes para hacerlo. 

Nuestro país es especial. Es para gente que tiene mucho morro, se llama estadista y no lo es. Juan Carlos lo hizo con la mejor intención, pero ve que es inútil ahora y nos deja. No es que fuera un Rey perfecto, pero comparado con la inmesa mayoría de nuestros políticos y sus nefastas tareas y corruptelas, tuvimos al mejor políticos -y único- vitalicio al servicio de todos. Para un republicano jamás será suficiente, sin embargo. Y con razón.

Punto y aparte, piden unos. Coma, sin más, piden otros. Felipe se frota las manos ante la inminente prisa burocrática de la cámara legislativa. La corona está caliente. Le llegará pronto. Mas ¿y la voluntad popular? ¿qué fue de la democracia directa? ¿Queremos monarquía? ¿Hay certeza?

En España las leyes se hacen rápido y mal, siempre mirando a una campaña electoral y raramente mirando en lo extenso del futuro. La monarquía ha sido un parche ante nuestra incontrolable tentencia a matarnos unos a otros por cada régimen político entrante. Por cuarenta años de tranquilidad que hemos tenido se ha dejado para el final, de forma torpe y adolescente, la cuestión de la sucesión. 

El Partido Socialista intenta remarcarse como de izquierdas, pero sus bases republicanas aúllan en la tumba del viejo Pablo Iglesias cuando Rubalcaba da la bienvenida a Felipe VI. No es cuestión de ser de izquierdas o derechas, monárquico o republicano, sino de ser coherentes. Somos demócratas y no dejamos votar. Somos independentistas catalanes y queremos república española. Los partidos en su ignorada o deliberada incoherencia se están suicidando.
El pasotismo de este país tiene su máximo punto en las bases de los partidos. Los portavoces de los mismos atribuyen a toda velocidad la voluntad de su militancia a su voz, y defienden la continuidad del hijo del Juan Carlos I como si no se pudiera, debiera o soñara con poder preguntar a la militancia y la ciudadanía por algo tan trivial, y tan importante, como el tipo de Estado que queremos. La democracia de este país es partidocracia; ya antes se elegían candidatos a dedos y no por primarias, y ahora se eligen reyes por parlamentos caducos temblorosos de miedo por un futurible parlamento lleno de rojos republicanos.

Y en medio del huracán de la llamada Segunda Transición, Rosa Díez y UPyD alega que la forma del estado es menos importante que la sustancia del problema: tener buena monarquía o buena república es más importante que tener república o monarquía. Sabias palabras que visto a mal sirven para no mojarse. Participarán en el debate, de haberse, siempre que no sea en caliente y sea profundo. Pero, ¿y la decisión? ¿Dónde dejó Díez de ser progresista para ser constitucionalista? Decepciona ver que todos son expertos en abogacía, sabedores de los entresijos de los códigos penales y constitucionales. Adoran las leyes con pleitesía y son incapaces de ver allende el ámbito legal. La ética para ellos es la Luna. Y vivimos en el Averno de normas y más normas. Estabilidad ante todo. Que nada cambie. Todo debe ser igual para que no cunda el caos.

¿Y cuando se fragmenten los partidos mayoritarios qué harán? ¿Y cuándo las manifestaciones ensordezcan la coronación a quién escucharán? ¿A qué esperan para reaccionar estos señores?

lunes, 21 de abril de 2014

El hombre que no se sentó

Con la muerte de Adolfo Suárez se cierra (en apariencia) el episodio de la Transición española. Con su ida fantasmas olvidados retornan al imaginario colectivo español, tales como la altura moral, la cosecha de consenso o la humildad superlativa atribuida a grandes hombres. Quien crea que los españoles es un pueblo pasivo se equivoca; tenemos la maldición (o el don), eso sí, de ver las virtudes de nuestros gobernantes a posteriori. Sólo el cauce del tiempo nos regala una visión generosa con los nuestros, una visión justa. En el caso de Suárez, fue ahora cuando vimos cuán grande fue. ¿Es peor, quizá, esa maldición nuestra que nos impide mejorar a nuestros animales políticos hasta admirarlos, o ese olvido de las bondades del presente que nos esconde a lo mejor de lo mejor?




Ortega decía que el problema de las sociedades modernas era que gobernaban masas en lugar de grandes hombres, y que, de darse éstos, los odiábamos en lugar de admirarlos. Punto y final.

jueves, 6 de marzo de 2014

Testosterona y geopolítica

Por si alguien no lo sabe, tras salirse del poder el presidente de Ucrania, Putin ha optado por la ofensiva y ha invandido la península de Crimea, perteneciente a dicho país, bajo el pretexto de proteger a la minoría rusófona. Este hecho es lo más violento -en todos los sentidos- que ha vivido Europa desde la Segunda Guerra Mundial y los Balcanes. ¿Quién lo ha orquestado? Un personaje: Putin. Un estilo. Una cara. Una masculinidad única. Él es Rusia y -desgracidamente- Rusia es él.

Tengo la teoría de que la calidad democrática de un país se mide por la importancia social que tienen sus políticos. Si la nación puede desarrollarse sin esos líderes -una vez jubilados, retirados o muertos-, significa que es libre -palabra prostituída-, que tiene individuos libros y sabe autocontrolarse y gobernarse. Básicamente es una teoría liberal, lo cual me asusta y me hace quedarme en una esquina de mi habitación planteándome si tengo un prototipo de Alien negro bebé con la cara de Tratcher en mi interior. Pero es verdad: cuando la nación se descontrola cuando falta alguien -ay, Chávez-, entonces se ve la calidad del pueblo, de su madurez, inteligencia e independecia (bueno, de sus gentes particulares y de los gobernantes que han tenido).

Pero vayamos a esa figura superlativa. Apoyo de la izquierda radical -qué casualidad, como los soviéticos-, este KGB habría sido torero y del PP de haber nacido en España. En Rusia tienen un machismo rancio heredado de la época de los zares que aún les aleja de Occidente. Pues Putin es así, fuerte, bruto, sensible con los cachorritos, coqueteador cuando ve jovencitas de Femen reclamando derechos, impasible con activistas Pussy Riot -excepto cuando conviene decretar indultos (¡ay los indultos, cuánto daño han hecho y harán sacando al niño inocente de su cuarto castigado con esa sensación de autocomplaciencia y compasión!)-, ruina de los homosexuales -con leyes de otros siglos-, y campeón geopolítico.

Vladimir Putin es el amo y señor de las conferencias internacionales. Si Gadaffi orinaba en las plantas de los hoteles donde iban delante de todos, éste seguramente coge a alguna azafata del cátering y le da cachetes en el culo. Por donda pasa, arrasa. Hasta abrigó tiernamente a Merkel en un gesto magnánimo pasando a los anales de la historia como stalinista acaricizador -se podría hacer un libro sobre la publicidad de dureza y sensibilidad que tienen esos tíos-.

Obama tiene carisma, pero es demócrata, en el sentido electoral. Aunque tiene su sonrisita de negro carismático de Chicago que nada oculta y es tu amigo, las formas mandan -y los designios electorales más-; Obama se resigna; agacha la cabeza como el can  que es obligado por la correa del amo, pero el Doverman soviético va suelto y su amo es un cabeza-rapada indiferente a los mordiscos que va a dar el desgradiado can a otros animales.


Putin tiene un triunvirato con Dmitri Medvédev, él mismo y su testosterona. Ni se inmuta en disimular el aborto de democracia que hay en Rusia. Se turna el poder de primer ministro y presidente como aquí los cargos públicos con la puerta giratoria: de la empresa pública a la privada, sólo que aquí pasan de lo público a lo público ahorrándonos oposición, elección limpias y libertad.

Bueno, pero planta cara al imperio yanqui, diréis algunos. ¿A precio de qué? Parece que estamos en un piso y nuestro compañera es una chica bastante fea que además nos agobia con la limpieza. Enfrente vive un libertino de esos de dejar la música hasta las horas inmorales. Nuestra cabecita dice que lo mejor sería cambiarnos y vivir la vida sin preocuparnos de tirar el calzoncillo al cesto de la ropa sucia o al cajón de los tenedores. Pero ocurre que con la fea puedes hablar. Tiene sus manías, sí. Nos tira sus zapatos a veces, también. Tiene nefastos conocimientos de geografía, también. Canta canciones de Lana del Rey a grito pelado, puede. Pero, ¿te regala algo por tu cumple? ¿Te defiende cuando vienen gitanos a robarte en el portal del edificio? ¿Se lleva bien con tu novia, la UE? ¿Entonces qué más quieres?

Me quedo antes con el que tiene una cárcel en Guantánamo que con el que tiene miles y no lo reconoce. Y que protege a monstruos. Y encarcela gais por serlo. Y da cachetes en el culo.

sábado, 9 de noviembre de 2013

El puño y la rosa

Ser socialista es ser ingenuo. Pocos socialista me parecen realistas y pragmáticos; pero los hay aún que otorgan confianza a los rubalcabistas, que todavía creen en el viejo aparato del sistema de la era Zapatero. De hecho, la cúpula misma del PSOE es así: está inflada de fieles al maquiavélico perdedor de elecciones que parecen preferir la muerte antes que una renovación facial, aún a riesgo de entrar en una metástasis política.
Admitiendo que decir los/las alumnos/as es difícil

El PSOE es la ironía del idealista en el poder corrompido a lo Weber por el juego de tronos de la democracia. Aupado por un partido destrozado y por el impacto social del 11-M -que no resta apoyo al proyecto político que tenía-, José Luis Rodríguez Zapatero inauguró el zapaterismo en España con dos legislaturas con los pies en el aire y no en el suelo. Su política rosa, tachada así por el bonísimo Il Cavaliere, sus concesiones a los nacionalistas, su intento de tregua con ETA, pero sobre todo su fracaso en las respuestas que necesitaba el país a la recesión economica hicieron que se fuera por la puerta pequeña, con el odio de todos los españoles por haber dejado el país al borde del rescate europeo.

Los socialistas beben de la socialdemocracia europea y yanqui -demócrata- buenrollista, cosmpolita y relativista, de moral progresista y como mandamiento supremo el respeto a todas las opiniones -lo que quiere decir a ninguna, en realidad-. Las respuestas del gobierno de entonces a ciertos problemas fueron correctas y revolucionarias en tanto que el resto de fuerzas políticas españolas -el Partido Popular- no quería dar cuenta de esa España nueva que había llegado desde la democracia. La ley de plazos del aborto, la materia de Educación para la Ciudadanía o del matrimonio homosexual tuvieron sus pegas, pero apenas fueron minucias de conservadores escandalizados por el giro radical del destape. Éstas son algunas necesidades que supo paliar el socialismo español, pero en otras demostraron su inopia e idealismo alejado del sentido común social. 

En cuanto a educación, se aprobó el Plan Bolonia, sacramento de la globalización pedagógica anglófila consistente en imitar el modelo norteamericano tratando de hacer más -o fingir hacer más- con menos recursos, estando menos en la universidad, pero, misteriosamente, como un dogma de fe, ¡sabiendo lo mismo!

LÓGICA BOLOÑESA

5 AÑOS DE TITULACIÓN = 4 AÑOS DE GRADO

En cuanto a cultura, el progresista gobierno de Sinde del Ministerio de Cultura aprobó la Inquisición Intelectual, penando la cultura y educación libre de Internet y penalizando a aquéllos que osasen no pagar el tributo por el placer estético del cine español, cine carísimo y encima ya apoyado estatalmente.

¡Hora de feminismo! El gobierno de Zapatero fue el creador de la igualdad como ministerio político. Decir ministerio, empero, es quedarse corto: lo que hicieron fue crear los ministerios, consejerías, ayuntamientos y consejerías de la igualdad, creando la institucionalización de los estudios de género, no como filosóficos en general, morales, estéticos, históricos o legalistas, sino como estudios en sí mismo, y también la politización de esos cargos y campañas políticas que chupan del erario público sin cesar. Criticar ésto era suicidarse políticamente; por ello el PP se unió a aquéllo y decidió que defendería la igualdad de hombres y mujeres -un partido como él, conservador, filoeclesiástico, de moralidad y sexualidad rígida-. Pues bien, España ha caído en la dictadura de género, en la que las estadísicas, los títulos, los textos y los contendidos educativos deben orientarse hacia la vertiende del fenimismo, incluso en desprecio a la autoridad intelectual de lingüistas o academias como la de la lengua. Que ahora se haya extendido este fenómeno es gracias y sólo gracias a la contribución socialistas. Pero no seamos simples: no se trata de censurar toda acción en defensa de la mujer, sólo de denunciar la arrogancia posmoderna, la chulería igualitaria y el autoritarismo en aras del mayor bien. Obviamente cualquier sensato se opone a la violencia machista, pero pocos denuncian que el dinero orientado a la instrucción intelectual en todo el Estado en este ámbito podría emplearse para mejorar la Justicia en España, dotándole de recursos y de -aún más- juzgados de la violencia contra la mujer, aumentando las penas para españoles y extranjeros que agredan a mujeres y de mujeres que denuncien falsamente -que son escasas-. Tampoco menciona este feminismo de pancarta el escaso papel de la mujer en el deporte, el coste de los anticonceptivos hoy día, el recorte en becas que en general aumentan las desigualdades sociales o la retirada del cheque bebé, que incentivaba la natalidad y era excelente fiscalmente hablando -qué bien me queda decirlo-.

Hablemos del problema nacional. Respecto al nacionalismo, Zapatero sembró lo que Rajoy cosechó. La situación que Cataluña sufre  a nivel político -cosa muy importante, porque a tanto a llegado el distanciamiento de los políticos que sus problemas y los de los ciudadanos son bien diferentes- se debe, y se puede decir claramente, al peso del Tripartido en la escena catalana, que enarbolaba banderas distintas cada dos minutos y coqueteaba con los separatistas y con el gobierno central cuando el interés llamaba a la puerta. ¿Gobiernos de coalición con el PNV? ¿Competencias enviadas a Canarias para tener su apoyo en la legislatura? ¿Diferentes discursos incohesionables a nivel nacional para contentar a todos? Todo era permitido por el maquiavelo de León si se ganaban elecciones: y se ganaban. En cuanto a ETA, es muy olvidadiza la gaviota española: ¡recuerden, señortes del Gürtel, en la hemeroteca de YouTube, las intentonas de Aznar por intentar llegar al acuerdo con el ejército de liberación vasco!

Hablemos de la economía, de los planes intervencionistas en plena recesión cortados por el tirón de orejas europeo. Hablemos de las bajadas de impuestos. Hablemos del paro galopante, de la reforma laboral izquierdista criticada por los sindicatos o de los sueldos de las cajas de ahorros aupados por PP, PSOE, IU y sindicatos. Hablemos de Andalucía y el fraude de los Ere.


Pero si de algo quería hablar en esta entrada, es de las incosistencias socialista en la actualidad, con el axioma de la democracia a toda costa con primarias en diferido y casi en empate, exilios de la oposición -Chacón en EE. UU. huye o se deja ver por las cámaras-, con un anciano macaco sapientísimo de los vicios del poder y con más títulos de ex que la agenda de un protagonista de Gandía Shore. El PSOE se pasa la vida esperando; sus nuevas generaciones no conocen una sociedad que no les vote, un voto fijo, un sueldo vitalicio, y no luchan por recuperar ese espectro de votantes indecisos. No merecen llamarse políticos honrados y apasionados, enamorados de la tragedia del sucio pero efectivo poder político, pues han olvidado lo que es sufrir, llorar o sangrar por un electorado al que enamorar de cero cuando desde el principio te ha quería la zona de amistad -friendzone-. Dependerá de los socialistas invertir el encasillamiento de sus líderes y romper el anquilosamiento ideológico que tienen. Tienen una baza: el consenso generalizado en la sociedad española en que añoramos nuestro sistema de bienestar anoréxico, envenedado con el plutonio de la austeridad del PP. Pueden dudar de qué hacer, pero no por dónde empezar: tienen que reconstruir lo que paradógicamente ellos mismos echaron por tierra.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Oda a Aznar

Aznar es lo contrario al vino; cada año es peor, no sólo más maniático y dogmático, también más feo, astuto y vociferador. Acusa, no dice; miente, no habla; farda, no expone; grita, en voz baja; censura, sonriente... Es tan alta su arrogancia y su ignorancia que lo único que pienso son dos conclusiones: que Mariano Rajoy le supera -revolucionario- y que los españoles lo votan porque representa esa España carca, Opus Dei, predemocrático, de militar cómodo y seguro, traidicional y tradicionalista que sabe hacer las cosas como deben hacerse. Que se quede en su cueva con Pedro J. Ramírez viendo sombras platónicas artífices del 11-M, pero que no vuelva, por favor.


jueves, 14 de febrero de 2013

Voces de la crisis (II)

Continuamos con esta serie de artículos, en esta ocasión con un militante de UPyD. De nuevo agradecemos el esfuerzo a los participantes. Próximamente, militantes de los partidos mayoritarios a nivel nacional: el Partido Popular y el Partido Socialista.

 

Muchos se han negado a creer que el actual modelo de Estado hubiera fracasado, bien por miopía o bien porque viven de él y su reforma podría significarles una grave pérdida de influencia o de dinero. Las Comunidades Autónomas están arruinadas por haber sido incapaces de poner freno al despilfarro. Ahora los implicados tratan de escurrir el bulto. La realidad les ha caído encima, pero el diagnóstico estaba hecho desde antes, incluso, de que estallara la crisis económica.

El modelo territorial de UPyD, es un Estado federal cooperativo. Implicaría la devolución de competencias, la fusión de municipios, un sistema de financiación racional y la eliminación de los conciertos fiscales vasco y navarro. Tendría efectos positivos sobre el coste del Estado y se llevaría a cabo, ineludiblemente, a través de una reforma constitucional.

UPyD propone un Estado federal de tipo cooperativo similar al de Alemania; un Estado eficaz con competencias exclusivas en educación, sanidad, justicia o medio ambiente, que garantice a todos los ciudadanos los mismos derechos y obligaciones independientemente del lugar en que residan. Donde todas las CCAA se financien con un sistema racional y justo, sin privilegios ni excepciones como los conciertos vasco y navarro. Que distribuya eficazmente las competencias entre Estado, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos para evitar duplicidades, despilfarro y burocracia inútil. Un sistema que esté cerrado constitucionalmente, que no permita la delegación de competencias hasta el infinito, como sucede ahora. Que, en caso de duda, sostenga el principio de prevalencia federal, es decir, que cuando haya conflicto decida el Estado. Que se dote de los mecanismos necesarios para que exista auténtica cooperación entre administraciones. Que promueva una auténtica cultura federal, una lealtad y estima a España y a Europa, y no sólo a la propia región.

Hoy, la necesidad de refundar el Estado es un clamor social. Lo que se preguntan hoy los españoles, entre la angustia y la confusión, es cómo hacerlo. Algunas reformas que Unión Progreso y Democracia lleva defendiendo desde su fundación se han ido abriendo camino en el debate público, aunque no sin dificultades.

La diferencia de UPyD con el resto de partidos es que no pretende ser coherente con una ideología totalizante, sino con la realidad, ni mantener un statu quo en defensa de sus propios intereses, sino defender los principios de igualdad y libertad de todos los ciudadanos españoles.


Afiliado UPyD

miércoles, 13 de febrero de 2013

Voces de la crisis (I)

He aquí un especial sobre la crisis desde varias perpectivas, con varias personas relacionas con diferentes partidos políticos que opinan sobre la situación. Aquí tenemos al primero (ante todo, muchas gracias por redactarlo).




El contexto mundial de crisis el que tiene especial incidencia en el estado español como uno de los lugares más azotados por las medidas de austeridad y recortes así como el alto nivel de paro es desde hace tiempo motivo habitual de conversación. A nadie se le escapa el papel que están jugando los grandes capitalistas, en especial la piedra angular de este sistema que es el capital bancario, recortando y degradando las condiciones logradas por la clase trabajadora durante muchos años. Personalmente me inclino a pensar que a los trabajadores de este país nadie nos ha regalado nada, las valerosas luchas desde la mal llamada “Transición” han hecho que se consigan una serie de luchas sociales que ahora peligran. Sería fácil, cuadrarían las cuentas si a los grandes directivos de empresas se les recortase sus multimillonarios salarios, si la “contabilidad B” a cambio de valiosas adjudicaciones como hemos visto en la época de boom en la costa levantina y en la Costa del Sol se hubieran empleado en mejores fines, sin embargo el problema es más profundo.

Detrás de un político corrupto hay un empresario que se beneficia, detrás de cada ejecución hipotecaria hay un capital bancario sedicioso. El problema no es la “maldad innata” ni nada que se le parezca, no son “errores humanos” es un problema estructural, sistémico y con un nombre muy concreto: capitalismo.

El gobierno de la derecha como principal valedor de seguir haciendo pagar la crisis a los trabajadores y el nefasto resultado de la socialdemocracia que como se vio con Zapatero o el actual gobierno de la Junta de Andalucía no sirve para parar los ataques. Esta crisis es una crisis clásica, de sobreproducción; sobran viviendas, alimentos, de todo. El problema es que sobra de todo y está en muy pocas manos. Los datos sobre acumulación de la riqueza son realmente escalofriantes: el 1% de la población mundial controla el 35% de la riqueza mundial. Esta riqueza, producida por los trabajadores, está en manos de unos cuántos especuladores, y mientras estén en posesión de las palancas de la economía nada cambiará sólo puede haber lavados de cara. La única manera de lograr una “democracia real” pasa por la dimisión en bloque del gobierno del Partido Popular y la nacionalización del sector bancario y las principales palancas de la economía, en especial las empresas públicas privatizadas (Telefónica, Repsol, Renfe…) así terminaremos con el chantaje de los “mercados” (los “mercados” tienen nombre y se llaman capitalistas: Amancio Ortega, Joan Rossel, Emilio Botín) o nos enfrentaremos a la más cruda realidad de recortes, pobreza, desempleo y desahucios por mucho tiempo.

Como decía una famosa revolucionaria germana llamada Rosa Luxemburgo “Socialismo o barbarie”

Jorge Pacheco. Afiliado al Sindicato de Estudiantes, simpatizante de IU.

http://www.diagonalperiodico.net/La-globalizacion-de-los-mega-ricos.html

http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/ing_19jul2012/banca-finanzas/noticias/4158182/08/12/La-banca-acumula-pisos-en-el-primer-semestre-por-otros-3100-millones-.html

martes, 15 de enero de 2013

Falta de ética

Querido Partido Popular madrileño: 

 no me entra en la cabeza como se puede ser liberal en el sentido económico y al mismo tiempo defender la sanidad y la educación pública. Creen ustedes en el señor Reagan y la señora Trachter como una fuente inagotable de inspiración. Sin embargo, aunque reniegan de un Estado fuerte y prefieren individuos válidos, valoran muy positivamente la policía, el ejército, la nación, o incluso la Iglesia (que aunque no es contradicctorio con el individualismo, sí que es gregaria. Por lo menos la católica es universalista, lo que choca con sus ciudadanos solitarios.) 

Dicen defender la educación y la sanidad públicas. Arguyen que se debe pagar un euro por receta para mantener la gratuidad del sistema farmaceútico. He aquí otro fallo: es como decir que para mantener la paz hay que hacer la guerra a cierto pueblo. ¿No creen que nos engañan? Si quieren reducir nuestro estado del bienestar, háganlo. Tienen derecho a hacerlo (son nuestros gobernantes; nosotros los españoles nos lo merecemos por votarlos). Ahora bien, no manipulen la verdad. Si recortan el presupuesto de educación en Castilla-La Mancha, admitan que lo han recortado. No hagan como Aguirre, que no ve tijeras ni en una satrería. 

Respecto a las privatizaciones está todo dicho: algo privado no es mejor ni peor necesariamente que algo público. De hecho no me enerva que se nacionalice o privatice algo (en sí misma la acción). Lo que me sorprende es que los mismos que privatizan esos servicios son los que, luego privatizados, los gestionan. O sea, son los que asumen los beneficios de la ya convertida empresa privada. Tampoco me gustan esas pérdidas en lo público: Bakia es una entidad ahora pública y que continúa en la bolsa. ¿A qué esperan para sacarla de allí? ¿A qué esperar para enjuiciar a sus gestores? ¿Qué ha sido del exvicepresidente Rato? 


Nosotros les votamos para gestionar lo público. Pero aunque ustedes decidieran privatizarlo, deben retribuir a las arcas públicas la misma cantidad de dinero. Y por supuesto, deben dejar de alegar que es por el interés general: si fuera efecitivamente así dejarían en otras manos la dirección de lo reciñen privatizado. No se puede defender una privatización como lo mejor para la sociedad cuando el principal beneficiado de dicha acción es una empresa o un individuo directamente relacionado con el político que quiere llevarla a cabo. Es falta de ética. Y sin embargo, es legal. ¿Éso no constituye prevadicación y vender terrenos en negro sí? Vacío legal es lo que hay. Y falta de ética.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Las provocaciones

Chrispher Stevens, demócrata, arabista y embajador de EE.UU en Libia. Ha sido asesinado por la polémica del vídeo que se burlaba de Mahoma.
Recientemente en Francia han vuelto a publicarse caricaturas de Mahoma que han originado un miedo irracional a futuribles represalias y nuevas escaladas de violencia en los países musulmanes. De hecho, Hollande ha empezado a cerrar embajadas y a replegar al cuerpo diplomático galo ante las amenazas claras de los radicales de Alá. ¿Qué sucede cuando un vídeo, una idea, se burla de los extremismos religiosos? Que las ideas se vuelen violencia.

Christopher Stevens, despúes
EE.UU vio cómo un trailer (de una película irreal) ha acabado con una revolución de violencia sistémica en los otrora aliados de Washington de la llamada 'Primavera Árabe'. Parece que el multiculturalismo ha fracasado estrepitosamente allí donde Obama y Cameron intentaron fardar de éxito transfronterizo de culturas diferentes pero unidas por el amor a la democracia y la paz. Un vínculo que ha durado bien poco. Un año, ni más ni menos. En este tiempo un nuevo escándalo ha resucitado los odios enterrados y ha terminado con la exagerada muerte del embajador en Libia. 

Ante esto, la administración yanqui calla. Prefiere no arriesgarse a provocar más ira. Cree que es mejor ser vistos en esto como víctimas que como instigadores; y en el peso inexorable de las elecciones estadounidenseses del otoño cae como un telón de acero que torna rígidos los gestos de Obama, que mide sus palabras con miedo a escándalos de su prensa (en esto aventaja a su torpe adversario).

Clinton y Obama. La noticia de la muerte del embajador (un demócrata al que conocían) se percibió más a ella.
Pero me sorprende, y mucho, dos cosas. La primera es la situación de cobardía que mueve a Europa frente a estos sucesos. Los gobiernos republicanos, en sus estapas en la Casa Blanca, realizaron incursiones ilegales en territorio árabe con pretexos menores (Guerra del Golfo, Guerra de Irak). Pero, cuando un máximo representante del gobierno del país hegemónico del mundo es asesinado, la respuesta del gobierno es llanto, resignación y tristeza. Y sin embargo, éso recapitaliza votos a favor de Obama. Quieran prudencia los americanos; no belicismo infructuoso.

Por otro lado está la cobardía de Occidente. Tememos las publicaciones críticas con el Islam de países europeos, hasta el punto de 'aconsejar' no publicar imágenes, críticas o vídeos de la índole del trailer de la película incendiaria. ¿Renunciamos a nuestra libertad de expresión sin percibirlo? ¿Acaso no debería actuar con contundencia los países demócratas que aceptan el laicismo y viven con el chiste fácil cotidiano hacia lo religioso? Aquí vemos el traslado de la fuerza del poder que han dado los últimos años. Las potencias árabes capitaneadas por Irán tienen en vilo a Europa. Son las potencias del futuro...y del presente. Su chantaje empieza ahora, pero lleva dándose desde que el petróleo es la fuente del poder político y no otra cosa. ¿Acaso Libia no fue intervenida por menos razón que el oro negro, y Siria está muriéndose desangrada por no poseerlo?

Es muy serio comenzar a tener miedo de expresar nuestra opinión sobre las religiones ajenas. Las religiones son ideas, ritos, creencias, que pueden ser juzgadas con la palabra en todas sus variantes civilizadas. Pero cuando parlamentamos con fanáticos religiosos el diálogo se trunca, y vemos que el idílico multiculturalismo de Occidente es una falacia más de la tecnocracia. A callar, a bajarnos los pantalones, debemos hacer como respuesta a las masacres y los atentados.


No se trata de ir en contra del Islam. Se trata de ir en contra una corriente fuerte del mismo, el violento, fanático, antilaico, reaccionario, antioccidental, pro guerra. Distinguiendo uno de otro podremos distinguir los que son libres de creer en las creencias de Mahoma y en los que lo creen por  miedo, y emplean ese miedo contra el mundo Occidental. Indudablemente, nosotros somos los civilizados. Pero ellos son personas; y están equivocadas.


lunes, 23 de enero de 2012

Las dos Españas y la muerte de Fraga

Parece que las dos Españas no son tan ireconciliables como parece. Sí, la democracia ha hecho que las dos Españas se turnen el poder cada ocho años, pero cada vez que se da un cambio de gobierno se fractura el pensamiento del pueblo, y lo más importante, su historia.

¿Somos tan simples los españoles que nos dividimos exclusivamente en los que veían al exministro de Franco ya fallecido como un continuador del Régimen y los que lo veían como el renovador democrático que necesitó la derecha? Las redes sociales -conquistada por los jóvenes y con mayor activismo de la izquieda- lo ven como el asesino que, en parte, era, mientras los demás medios, la televisión pública ante todo, incide en su labor como padre del actual Partido Popular y como engranaje, junto a Suárez, entre el franquismo y la transición.

¿Qué fué exactamente esa figura gallega recientemente mitificada? ¿Un asesino? ¿Un aperturista?

En la historia de España- para decepción de la justicia histórica ejemplarizada en Garzón-, así como cuando se derribó el III Reich u otros régimenes, la línea que separaba a los militares del caudillo, a los asesinos, de la población civil inocente o no tan inocente, era y es tan difusa que los gobiernos democráticos o predemocráticos se vieron y se ven obligados a emplear la anmistía como arma de reunificación nacional para el orden y la libertad que la sociedad quiere. Más aún, que pudiera pasar página el país era lo que ansiaban las víctimas de la tormenta. 

En un país como España pasar página presenta claroscuros. Si bien conseguimos consolidar un sistema equitativo justo a través de una desligación del franquismo digamos mestiza, ahora las víctimas de la Guerra Civil reclaman justicia para sus víctimas y se sienten engañados. No se proclamó la III República a la muerte del dictador, sino que se reinstauró la caduca monarquía. Y tampoco se impusieron como primer orden la aperturadel tema guerracivilista.

España cree que ha olvidado su pasado. Como dijo un argentino en Cuéntame: "Ustedes los españoles piensan que han inventado la democracia". No seamos ingenuos. Ni vivamos sin el temor de sublevaciones. El Gobierno debe ser consciente de que en España nada es estable. Una crisis como ésta aún más agravada podría acabar con nuestra realeza; una crisis como ésta podría reabrir brechas en una derecha como la que tenemos, con treinta años de experiencia democrática y sin embargo muy anclado en los principios del Movimiento.

¿Fraga fue un monstruo? ¿Fraga fue un santo? Como la mayoría de las figuras políticas de este país que no se unden en el fango de la corrupción solos y desprestigiados, fue una persona de carne y hueso, mediocre, con sus luces y sombras. El conjunto de la sociedad nunca se podrá de acuerdo en el papel que jugó.

Pero es que España aún tiene muchas luces y sombras.

viernes, 21 de octubre de 2011

Campaña electoral

Navegando por YouTube encuentro varios spots publicitarios de elecciones pasadas, algunos mejores, otros peores...pero siempre interesantes de ver y analizar.

sábado, 15 de octubre de 2011

«¡Se rieron de nosotros!»

UPyD se ha consolidado como la alternativa fuerte de las próximas elecciones del 20-N -junto a IU y Equo- frente a la marca bipartidista tan quemada por los últimos acontecimientos sociales y económicos, y sobre todo rechazada por la población simpatizante con el movimiento 15-M.

domingo, 18 de septiembre de 2011

¿Es la política el arte de la mentira?

En tiempos de crisis la política se infecta de malas críticas; de repente, la óptica pública se ceba con el gobernador de turno y deja ver todo su rancio historial de errores bien y mal intencionados que antes, en la bonanza, se ignoraba.

domingo, 11 de septiembre de 2011

11-S

En el décimo aniversario del evento que cambió la historia americana y universal e inauguró la era del terror del terrorismo- dándonos a los españoles de lleno con los atentados en los trenes en marzo del 2003-, la historia no ha cambiado mucho.
Los países fuertes siguen siendo fuertes; EEUU acapara aún la hegemonía mundial y Europa se tambalea frente a una crisis económica que la ha dejado desnuda y ha dejado entrever los escúalida que puede ser el gigante impulsado por Alemania. África sigue dormida y muriéndose de hambre, China y Japón siguen creciendo a ritmos agigantados, uno más lento que el otro, y lo único que parece haber cambiado en las últimas fechas y haber traído un rayo de esperanza ha sido la Primavera Árabe que nuestros hijos estudiarán en el colegio como insólitas.

sábado, 6 de agosto de 2011

Feliz cumpleaños, Presidente

Coincidencias del destino aparte, el otro día fue el cumpleaños de José Luis Rodríguez Zapatero y de Barack Obama. Sí, el mismo día. No es coña. Los dos planetarios de Pajín naciendo en la misma fecha. Increíble pero cierto. Y, en cierta manera, ese coincidencia me hizo reflexionar un poco sobre ambos políticos. Dos políticos tocados y ¿hundidos?



Obama ha demostrado ser lo que muchos republicanos, desgraciadamente, pregonizaban. El presidente mulato de la primera potencia mundial es puro markéting, una sucesión de sonrisas y lágrimas que encandila a la población. No es un funcionario capaz y cabal como para rescatar un país; es el hombre que todos los americanos quieren ver sentado en la Casa Blanca. Y llegamos a la cuestión de qué es mejor, priorizar el factor humano y populista de tener a un presidente carismático, o ceder al miedo de que el país pueda salirse del cauce de bonanza económica y escoger a un republicano intoxicado por el Tea Party, odioso e impopular, pero con un don para multiplicar las arcas del estado.

Hay que ser justos: Obama no lo ha tenido fácil. Tras su inmediata elección su  oposición ha conseguido mayor poder y que su popularidad descienda drásticamente. También hay que tener en cuenta la crítica situación de EE.UU, que ha visto el abismo del paro, el déficit e incluso la suspensión de pagos.

¿Y ZP? Zapatero es un zombie político. Agoniza lentamente. Sigue sin aprobar las encuestas. Sigue intentando sobrevivir a la crisis, pero ya se ha rendido: cede el poder a Rubalcaba, se retira de la política y convoca elecciones anticipadas. ¿Qué panorama hay en España? Incertidumbre por doquier. Y es que, aunque gane el Partido Popular las elecciones generales y se consiga mayor confianza en los mercados, la severa situación económica hace ver que todavía se no se ha extinguido lo peor. Noviembre es la fecha elegida, concretamente el aniversario de la muerte de Franco, para acabar con el ciclo del Zapaterismo. Para bien o para mal, el Maquiavelo de León dejará la Moncloa a un nuevo huésped. Y parece ser que no será un químico.

Feliz cumpleaños, Presidente.

viernes, 22 de julio de 2011

Adiós, Camps

El President de la Generalitat ha dejado el cargo tras una brutal campaña periodística en su contra. Es curioso que haya sido ahora, tras unos escasos meses de las autonómicas, cuando haya decidido dimitir. Ahora, que la masa popular -valga la rodundancia- le ha dado un cheque en blanco para una legislatura ampliamente apoyada en las urnas. ¿Tiene Rajoy una estratagema? Bajo su aspecto frailesco y anodino, puede que se esconda un intenligente as en la manga. El regreso inesperado de Francisco Camps al panorama político podría significar un golpe de efecto crucial si se produjera tras una sentencia favorable para el valenciano. O tal vez el presidente del PP le haya prometido un asiento ministerial a cambio de no romper las encuestas del partido en vísperas de un período electoral. O, tal vez, la verdad es más sencilla, y simplemente es culpable de cohecho y desde Génova le han ordenado abandonar el poder o agonizar lentamente.

Desde luego la masa periodística no se ha comportado como debería con él; aunque sigue sigue sin gustarme su retórica retroalimentante, con las mismas críticas a la situación de España y con unas semblanzas hipócritas a su presidente nacional -que un analista de El País consideró falsos mediante sus gestos-, he de admitir que el conjunto de la sociedad se ha cebado con el pobre hombre desde un principio, aún cuando no estaba tan metido en el fregado del caso Gürtel como lo está ahora.

¿Cuando dimitió Bermejo, hará dos años, se montó la que se ha estado enfrentando con el antiguo President? Porque creo que no sufrió el mismo acoso mediático el ministro de justicia pillado de cazería con el juez Garzón que este presidente imputado por trajes -aunque se supone la punta del iceberg-.

De cualquier modo ahora hay otro presidente autonómico, el alcalde de Castellón, un hombre que va a llevar el gobierno que había organizado Camps como el que recoge lo sembrado por otro. Por otro lado ¿y Rita Barberá? ¿Por qué no han puesto a esta mujer que genera odio y amor por doquier? Tiene don de gentes, ha sido presidente del partido regional y controla Valencia como feudo inalterable.

Otro misterio más.

martes, 17 de mayo de 2011

Revolución

Que es necesaria una ciudadanía activa y preocupada es una verdad que durante dos días hemos escuchado mucho: se trata de una de las demandas del grupo ¡Democracia Real Ya!, que ha organizado, y con mucho éxito, en el día de ayer, una manifestación multitudinaria por todo el país. Es una queja pública en cada municipio importante de España, pero ha arraigado sobre todo en Madrid.

Este movimiento goza de éxito precisamente por el menosprecio de la opinión pública: la mayoría de los medios de comunicación no han cubierto su última manifestación el domingo, y esto les ha fortalecido. Por un lado, la actitud del Gobierno ha intentado sacar rédido electoral de alguna manera, pero el tiro les ha salido por la cultata -han intentado enfocarlo como algo beneficioso para ellos, pero con la publicación del manifiesto en su propia página web, el PSOE, por ejemplo, ha demostrado que se les escapa de las manos esta situación tan crítica con su gestión institucional-. Por otro, el PP ha intentado criticar por encima estas quejas anti-sistema, pero ha sido ridículo su argumentanción; mientras IU intenta enganchar a una juventud decepcionada con ellos también.

El País dice que se debe a la fiebre democrática que han contagiado la Primavera Árabe y a los sábados de Islandia, y al gancho enorme de Facebook y Twitter, que son honestos y sencillos, no como los partidos políticos que tenemos, que, dicen, están podridos, no representan al pueblo y monopolizan la democracia. Sin embargo, han tardado poco en polarizar la noticia a favor de la ribera de Gómez, candidato socialista de Madrid. No se puede pedir más de una prensa del grupo Prisa.




En definitiva, la ciudadanía ha hablado. Y ha sido crítica, objetiva y pacífica. Y lo ha hecho sin mojarse en ningún partido político. Por una sencilla razón: aunque acusen a los manifestantes de ser jóvenes de primero de carrera, y con eso digan que son de izquierdas, en realidad saben que es la crítica del pueblo, que está harto de aguantar como todo lo que aprueba su gobierno va en contra de lo que quieren, y de cómo el resto de partidos parecen vivir en otras tierras.

¿Revolución? Crítica democrática, más bien.

martes, 10 de mayo de 2011

A quién voy a votar

Confesaría mis inquietudes políticas del 22-M y mi intención de voto si tuviera claro a quién voy a votar. Y si lo tuviera verdaderamente claro y estuviera cofinando plenamente en una fuerza política, me afilaría a esa fuerza. Pero no es así, y dudo de que sea de este modo en el futuro. En caso contrario, recordadme estas líneas.


Desde siempre todos hemos tenido prejuicios políticos. Normalmente adoptamos o bien la postura ideológica de nuestros padres o abrazamos justo la contraria por estar en oposición a ellos y desarrollar nuestra madurez. Sin embargo, llega un punto en el que ambas fuerzas son decepcionantes; hablo de los dos partidos políticos que monopolizan las elecciones.

El Partido Socialista me decepciona. Por ideología, acapara toda la poesía marxista de igualdad y progreso, junto a un declarado amor por lo democrático. Sin embargo, su ideario en la praxis decepciona. Y no veas cuánto. Defienden a tiranos de izquierdas, demagogian lingüísticamente y políticamente con la igualdad como si fuera cuestión de ponerle artículos femeninos a todos los plurales y nombres de referencia -Españolas y Españoles-, y por si fuera poco tienen a un mentecato como secretario general, ZP. Este es la decepción en persona. Si bien es poca cosa cuando le ves, se trata en realidad de un Maquiavelo en acción al que le importan los fines, no los medios. Para ser de izquierdas, y honesto, mintió sobre la crisis, montó un chanchullo con ETA, la lió parda azuzando y amordazando a los controladores aéreos, subió los impuestos, privatizó de todo y a todos, incluyendo aeropuertos, hizo recortes, y sobre todo, dejó al país con una tasa de paro que afecta a una de cada cuatro personas de la población activa.

Sin embargo, el Partido Popular no es mejor. Con corrientes más liberales y otras más reaccionarias focalizadas en Madrid, sin un líder fuerte y decidido y con la corrupción en la sombra, este partido liberal tiene de liberal lo de Bin Laden de vivo. Liberal no es sólo un liberalismo económico. Fíjate en Gran Bretaña, donde los liberales distan de los conservadores en muchas cosas. No se puede liberal y al mismo tiempo invitar al gobierno a la Santa Sede. No se puede ser liberal y al mismo tiempo someterse a los juicios de una Iglesia en materia de educación cívica y sexual. No. El PP no es liberal; es conservador. Y qué conservador. Es un país anclado en ideas viejas, con pocas iniciativas modernas. Aunque farda en las elecciones de integrar inmigrantes, socialmente, ¿dónde están los musulmanes? ¿Y los homosexuales? ¿Dónde está esa pluralidad social que se ven en otros partidos? No verás rapados, ni tatuados, ni prototipos de personas que no entran en una Iglesia llena de demócratas, sí, nadie duda de su rechazo a ideas falangistas, pero de demócratas clásicos casi republicanos. Ese es, en mi opinión, la mayor falta del PP: su renovación nula. Su arcaísmo. Ah, y su electoralismo. Su máxima siempre es ganar elecciones. ¿Por qué, si no, no expulsó del Gobierno a ZP en los albores de esta crisis económica? ¿Por qué los militantes del PP  nunca dimiten excepto bajo severa sentencia judicial? El PP no es lo mejor del mundo, pero ganará las próximas elecciones porque hay que culpar al Gobierno del paro existente.

¿Alternativas? Son pocas, y no tienen oportunidades. Izquierda Unida no llega nunca al poder por su exagerado compromiso con causas perdidas -abanderan la República por todas partes cuando vivimos en una monarquía-, o por su apoyo excéntrico y solitario a puntos de vista menospreciados para acaparar un mayor espectro de votos -defienden a Chávez, a Castro, y casi al dictador de Libia-. Y es curioso, porque en ocasiones parecen los mayores enemigos del PSOE y no del PP.
Por otro lado, UPyD está resurgiendo en nuestro país con fuerza. Aunque tiene un discurso eficaz y hasta convincente y satisfactorio, por lo menos para mí, aprovecha en realidad las ambigüedades del centro político y el populismo dialéctico de su fundadora. Y esa es otra; no pienso votar a un partido en Castilla-La Mancha por mucho que su líder nacional me caiga bien si su líder autonómico es un total desconocido para mí. Además, UPyD sería un excelente partido...en la oposición. Ya demostraron partidos como UCD que el centro democrático es demasiado ambiguo e inexistente -el centro, en palabras de Rosa Díez, no existe, pero sí personas de derechas e izquierdas juntas-, por ejemplo en matería económica o social: ¿Defienden la subida o la bajada de impuestos? ¿Dónde estarían sus apoyos a la hora de elegir un presidente de los partidos mayoritarios, en las rosas o en las gaviotas?


Y por si fuera poco, un fantasma recorre España: el fantasma de la indiferencia, y hasta el hastío político. Cada vez son menos los interesados en los que les gobiernan, porque hablan de cosas que a nadie interesa, generalmente son de la capital y por si fuera poco sus partidos les absorben para intereses particulares y no generales.

domingo, 1 de mayo de 2011

Hazlo por los niños

Odio a los reaccionarios que valiéndose de una supuesta defensa de la inocencia de los niños, critican las medidas progresistas. En realidad, camuflan sus prejuicios en una nube de humo de moralidad barata y casi religiosa para ocultar el simple hecho de que no quieren cambiar su situación actual porque temen lo nuevo. No les culpo. En realidad, son los que les inducen ese miedo mediante falacias los responsables de ese miedo inherente al cambio social. Que si adopción, fecundación in vitro, homosexualidad, aborto, prostitución....

Generalmente cuando un padre enarbola como argumento la defensa moral de sus hijos hace algo deleznable: aprovecha la virtud de sus retoños para criticar una idea que un colectivo le ha inculcado como malo.
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