Lineas ParaRelas Es una falta de ortografía con patas.

viernes, 20 de abril de 2012

Drive


Un tipo duro  que trabaja en un taller de coches, y conduciendo ocasionalmente  como especialista de cine o ayudando a criminales. Pero que no te engañe, Drive no es otra película prefabricada en serie de Hollywood. Con una estética extremadamente cuidada desde los planos que resultan bellos y perturbadores sin pizca de artificio, hasta la banda sonora que se adapta y refuerza al ritmo de la película y unos de los mejores comienzos que he visto desde hace tiempo, Drive, te cautiva.
Poco a poco a pesar del escaso diálogo y aparente frialdad, presenciamos el encuentro de Driver (Ryan Gosling), y su vecina (Carey Mulligan), a la que querrá ayudar y por quien se verá envuelto en una trama mayor de lo que espera.


Tensión, ternura y violencia cruda, todo ello en dosis medidas pero contundentes. Eso sí, el argumento es un tanto simplón y queda destripado en el tráiler.

viernes, 6 de abril de 2012

Siete películas a recomendar (III)

1. Valor de ley




Historias de las buenas, de vaqueros borrachos y niñas que buscan venganza por la injusta muerte de su padre..., ésas, sí, ésas, ya no se cuentan. Y es una pena; porque he disfrutado cabalgando por el Oeste como en los viejos clásicos.


2. La mujer de negro.





Los ánimos para ver terror puro en el cine son escasos por culpa de la cultura yanqui, que echa mano en este género de la violencia, el sexo, y la filmación movida. Afortunadamente asistimos a una obra británica, con un Daniel Radliffe (Harry Potter para los pottéricos) potente, callado, que intenta alejarse del tópico en el que está enmarcado.


3. Plan de vuelo: desparecida.




Pese al título francamente malo, Jodie Foster trabaja de lujo con aceleramiento del thriller y paranoia. El ritmo no decae; crece más y más y hace dudar al espectador de lo que está viendo. Le implica, le cautiva, le aterra y le disgusta: una mujer recién enviudada viaja en avión de Berlín a Nueva York. En el camino, pierde también a su hija.


4. La piel que habito.




Almódovar no es mi devoción, pero tampoco de mi antipatía. Algunas de sus películas pecan por rodundar en los mismas temas, pero La piel que habito es una revolución. Sí, tiene sexo. Sí, tiene violencia. Pero más allá de eso el director manchego ha hallado una historia solemnemente trágica, original y fantástica. La música y los actores son un deleite. Un orgullo, como resultado de una carrera larga, para cualquier español.


5. Up in the air.




George Clooney remonta de nuevo. Aquí es un profesional en despedir a gente sin escrúpulos (él no los tiene, no sus pobre víctimas). Lleva una vida fría y superficial, sin vivir en ningún sitio fijo. Con una compañera aprendiz a su lado, verá el mundo con otros ojos. Original. ¿Sólo original? No, es una buena historia.


6. Poder absoluto.




¿He dicho que amo a Clint Eastwood? Ese viejo me tiene loco con sus películas, siempre haciendo de malo, de vaquero, de tipo duro... por dentro hecho de pan. En esta ocasión, es  un ladrón con clase que presencia un asesinato. Pero, ¿quién va a creer su palabra? Gran película, grandes actores, gran historia.


7. Alien.




Ahora que Prometheus -su precuela- está a la vuelta de la esquina, esta película merece volver a la memoria. ¿Quién no recuerda esas escenas en el espacio sideral negro, con la sombra acechante de un monstruo? Éste es el terror absoluto, el miedo a lo irracional. Es la corona de un género. Señores, veánla. Sufran con su música, con la inercia humana ante el miedo de lo desconocido. Una joyita universal.

martes, 20 de marzo de 2012

The Walking Dead

Seria americana de zombies con gran peso en lo relacionado a trazar grandes conflictos personales o sociales, esto es, alejadas de la marejada de muertos vivientes.  Y ya está. Hay sustos, hay acción, hay grandes diálogos... Hay de todo. Y ya está. Y buena banda sonora. Y ya está.

lunes, 30 de enero de 2012

El árbol de la vida

Explicar el origen del universo y la infancia de un niño, influenciada ésta última por la delicadeza de la madre y la rudeza del padre, éste es el argumento de la famosa El árbol de la vida. Una basofia. Una mentira.

lunes, 23 de enero de 2012

Las dos Españas y la muerte de Fraga

Parece que las dos Españas no son tan ireconciliables como parece. Sí, la democracia ha hecho que las dos Españas se turnen el poder cada ocho años, pero cada vez que se da un cambio de gobierno se fractura el pensamiento del pueblo, y lo más importante, su historia.

¿Somos tan simples los españoles que nos dividimos exclusivamente en los que veían al exministro de Franco ya fallecido como un continuador del Régimen y los que lo veían como el renovador democrático que necesitó la derecha? Las redes sociales -conquistada por los jóvenes y con mayor activismo de la izquieda- lo ven como el asesino que, en parte, era, mientras los demás medios, la televisión pública ante todo, incide en su labor como padre del actual Partido Popular y como engranaje, junto a Suárez, entre el franquismo y la transición.

¿Qué fué exactamente esa figura gallega recientemente mitificada? ¿Un asesino? ¿Un aperturista?

En la historia de España- para decepción de la justicia histórica ejemplarizada en Garzón-, así como cuando se derribó el III Reich u otros régimenes, la línea que separaba a los militares del caudillo, a los asesinos, de la población civil inocente o no tan inocente, era y es tan difusa que los gobiernos democráticos o predemocráticos se vieron y se ven obligados a emplear la anmistía como arma de reunificación nacional para el orden y la libertad que la sociedad quiere. Más aún, que pudiera pasar página el país era lo que ansiaban las víctimas de la tormenta. 

En un país como España pasar página presenta claroscuros. Si bien conseguimos consolidar un sistema equitativo justo a través de una desligación del franquismo digamos mestiza, ahora las víctimas de la Guerra Civil reclaman justicia para sus víctimas y se sienten engañados. No se proclamó la III República a la muerte del dictador, sino que se reinstauró la caduca monarquía. Y tampoco se impusieron como primer orden la aperturadel tema guerracivilista.

España cree que ha olvidado su pasado. Como dijo un argentino en Cuéntame: "Ustedes los españoles piensan que han inventado la democracia". No seamos ingenuos. Ni vivamos sin el temor de sublevaciones. El Gobierno debe ser consciente de que en España nada es estable. Una crisis como ésta aún más agravada podría acabar con nuestra realeza; una crisis como ésta podría reabrir brechas en una derecha como la que tenemos, con treinta años de experiencia democrática y sin embargo muy anclado en los principios del Movimiento.

¿Fraga fue un monstruo? ¿Fraga fue un santo? Como la mayoría de las figuras políticas de este país que no se unden en el fango de la corrupción solos y desprestigiados, fue una persona de carne y hueso, mediocre, con sus luces y sombras. El conjunto de la sociedad nunca se podrá de acuerdo en el papel que jugó.

Pero es que España aún tiene muchas luces y sombras.
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