Lenta, pero sobre seguro. Hablo de la película que está nominada en segundo lugar a más premios en los Óscar.
La vida de Pi trata de un muchacho que viaja en un bote con un tigre. El trayecto es fantasioso a más no poder, con reminiscencias del pasado y fragmentos del futuro. La música es fantástica. Como no sé qué más decir os dejo la banda sonora.
Lineas ParaRelas Es una falta de ortografía con patas.
martes, 22 de enero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
Falta de ética
Querido Partido Popular madrileño:
no me entra en la cabeza como se puede ser liberal en el sentido económico y al mismo tiempo defender la sanidad y la educación pública. Creen ustedes en el señor Reagan y la señora Trachter como una fuente inagotable de inspiración. Sin embargo, aunque reniegan de un Estado fuerte y prefieren individuos válidos, valoran muy positivamente la policía, el ejército, la nación, o incluso la Iglesia (que aunque no es contradicctorio con el individualismo, sí que es gregaria. Por lo menos la católica es universalista, lo que choca con sus ciudadanos solitarios.)
Dicen defender la educación y la sanidad públicas. Arguyen que se debe pagar un euro por receta para mantener la gratuidad del sistema farmaceútico. He aquí otro fallo: es como decir que para mantener la paz hay que hacer la guerra a cierto pueblo. ¿No creen que nos engañan? Si quieren reducir nuestro estado del bienestar, háganlo. Tienen derecho a hacerlo (son nuestros gobernantes; nosotros los españoles nos lo merecemos por votarlos). Ahora bien, no manipulen la verdad. Si recortan el presupuesto de educación en Castilla-La Mancha, admitan que lo han recortado. No hagan como Aguirre, que no ve tijeras ni en una satrería.
Respecto a las privatizaciones está todo dicho: algo privado no es mejor ni peor necesariamente que algo público. De hecho no me enerva que se nacionalice o privatice algo (en sí misma la acción). Lo que me sorprende es que los mismos que privatizan esos servicios son los que, luego privatizados, los gestionan. O sea, son los que asumen los beneficios de la ya convertida empresa privada. Tampoco me gustan esas pérdidas en lo público: Bakia es una entidad ahora pública y que continúa en la bolsa. ¿A qué esperan para sacarla de allí? ¿A qué esperar para enjuiciar a sus gestores? ¿Qué ha sido del exvicepresidente Rato?
Nosotros les votamos para gestionar lo público. Pero aunque ustedes decidieran privatizarlo, deben retribuir a las arcas públicas la misma cantidad de dinero. Y por supuesto, deben dejar de alegar que es por el interés general: si fuera efecitivamente así dejarían en otras manos la dirección de lo reciñen privatizado. No se puede defender una privatización como lo mejor para la sociedad cuando el principal beneficiado de dicha acción es una empresa o un individuo directamente relacionado con el político que quiere llevarla a cabo. Es falta de ética. Y sin embargo, es legal. ¿Éso no constituye prevadicación y vender terrenos en negro sí? Vacío legal es lo que hay. Y falta de ética.
De parte de
Príncipe Zafiro
a las...
14:10
domingo, 13 de enero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
After Earth
Nueva película del director de El Sexto Sentido, con reminiscencias de Avatar.
De parte de
Príncipe Zafiro
a las...
14:36
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Izquierdistas
(Entrada resucitada).
Los partidos minoritarios suben en las encuestas como la espuma ante en declive y la decepción que arrastran el PP y el PSOE -que, sin embargo, continúan monopolizando el centro parlamentario-. Entre otro, Izquierda Unida asoma la cabeza tímidamente y saborea consejerías y gobiernos por doquier. La prueba de ello es Andalucía y Asturias, donde en el fondo las riñas entre los herederos del PCE se olvidan y vuelven los abrazos y las sonrisas a fin de arrebatar escaños al partido del Gobierno Central -pobre esfuerzo de Javier Arenas-.
Pero creo que en estos tiempos criticar a Izquierda Unida es necesario: el gobierno, recién rescatado y en erosión continuada, va a ir de capa caída y asemejándose a la vía de Grecia, preveo una hecatombe popular a medio y largo plazo, otorgando a los fieles de Cayo Lara una ascensión estelar. Ahora bien, esto me parece radicalmente peligroso.
Si hay algo que me tranquiliza del Partido Socialista y en general de los socialistas es su apaciguamiento frente al radicalismo de los comunistas. Éstos mantienen idearios decimonónicos que sin embargo en tiempos de crisis -o de ciudadanía boba- pegan con cola y llaman la atención de los más desfavorecidos.
¿Por qué la izquierda llama tanto? ¿Por qué se ama tanto una bandera -la comunista- sin conocimiento de causa? El comunista es dictadura, es idealismo, es totalitarismo, campos de exterminio y guerra. Ahora bien, aunque reconozco que el socialismo es, en esencia, diferente y más tranquilo, más democrático y conciliador, ni lo acepto ni lo defiendo ni lo secundo de ninguna manera -no es el momento ni el lugar para despellejar porque creo que los socialistas dejan mucho que desear en cuanto a su programa y en tanto a su oratoria-. Pero es que los que decidieron mantener la bandera comunista y cambiarse el nombre por izquierdistas, fardan de mantener como premisas la igualdad, la justicia, el reparto equitativo, la educación y sanidad públicas... a cambio de darles lo que más valor tiene: la democracia. Sí, mantengo en mi posición que los izquierdas son a largo plazo antidemocráticos.
A la hora de dar razones de esto me vienen a la mente falacias ad hominem, pero voy a decir una de una sola palabra que sintetiza la sinrazón a la que me refiero: Cuba. La Cuba de Castro, es a mi juicio la prueba viviente de la sinrazón y estupidez a la que estos miembros de Izquierda Unida se refieren. No se ofendan, señores de izquierda, por decirles que no saben que donde ha alcanzado el poder la izquierda más radical se ha dado la bestialidad más radical. No se ofendan si les digo que el bastión de la izquierda desde el final de la Segunda Gran Guerra, Cuba, no es más que un islote de un dictador con chándal de Adidas tan despreciable como Al-Assad, aunque ciertamente más sinuoso y menos llamativo. No se ofendan si les digo que los castristas no son capaces de argumentar sus propias medidas sin argüir a una injerencia extranjera en la isla. Y que acuda a Cuba es significativo, porque IU y Cuba tienen idearios cercanos; son primos lejanos que hablan la misma. El propio Llamazares estudió en la isla comunista.
Los izquierdistas se aferran a conceptos abstractos peligrosísimos. Uno de los más adorados es la igualdad. ¡Bella igualdad! Platón la amaría. Y la igualdad de sexo... ¡ya ni hablemos! No sabemos ya qué es un hombre y una mujer, en todos los sentidos antropológicos, ni qué características deben tener los varones en una izquierda que aboga por elevar a la mujer a un estadio casi equánime -cuando biológicamente son claramente distintos-. La igualdad es un peligro: es una igualdad matemática, geométrica: la misma matemática que usaba Stalin en la mecanización del campo para exterminar a millones de rusos que sencillamente, con cabían en la cuenta.
Las referencias filosóficas vienen solas, lo siento. La influencia de cierto profesor polémico me puede, pero antes de sus lecciones ya venía pensando cómo es necesario minar a la izquierda: como digo siempre, no a las personas, sino a las ideas.
En defintiva, el ciudadano progresista de hoy día debe y puede criticar a la izquierda. Porque es lo que debe hacer todo ciudadano que duda de lo que le dicen que es lo mejor; o sea, hablamos de alguien sensato.
De parte de
Príncipe Zafiro
a las...
18:19
viernes, 14 de diciembre de 2012
La Opinión y la Libertad: hay que quemarlo todo.
Eso diría Hume, con sus intenciones incendiarias.
La libertad civil acarrea la libertad de expresión y de opinión. Con esto la sociedad democrática emite balbuceos irracionales que lejos están de tener sentido.Pero ¿qué derecho es más básico que el poder hablar sin el miedo al fracaso o a la mordaza? ¿Y qué es más estúpido que hablar por hablar? Esta oposición, hablar (y demostar estupidez) y callar (mostrar prudencia intelectual), son la balanza en la que se mueve el aprendizaje del ávido de conocimiento.
La libertad civil acarrea la libertad de expresión y de opinión. Con esto la sociedad democrática emite balbuceos irracionales que lejos están de tener sentido.Pero ¿qué derecho es más básico que el poder hablar sin el miedo al fracaso o a la mordaza? ¿Y qué es más estúpido que hablar por hablar? Esta oposición, hablar (y demostar estupidez) y callar (mostrar prudencia intelectual), son la balanza en la que se mueve el aprendizaje del ávido de conocimiento.
De parte de
Príncipe Zafiro
a las...
23:09
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